Las hormigas pueden comunicarse casi como los humanos
- 9 jul 2023
- 2 Min. de lectura

Las hormigas son insectos extraordinarios, conocidos por su fuerza y organización. Y los científicos descubrieron recientemente que poseen un impresionante y complejo sistema de comunicación. Un estudio publicado en la revista Cell explora cómo ciertas feromonas de señalización de peligro -los marcadores olfativos que emiten las hormigas para comunicarse entre sí- activan una parte específica del cerebro de las hormigas y pueden cambiar el comportamiento de todo un nido.
“Los humanos no son los únicos animales con sociedades y sistemas de comunicación complejos”, explica el autor principal, Taylor Hart, de la Universidad Rockefeller (EE.UU.). “Las hormigas han desarrollado sistemas olfativos extremadamente complejos en comparación con otros insectos, lo que les permite comunicarse utilizando muchos tipos diferentes de feromonas que pueden significar cosas distintas”.
Las nuevas investigaciones sugieren que las hormigas tienen su propio tipo de centro de comunicación en el cerebro, similar al de los humanos. Así pueden interpretar las feromonas de alarma, o “señales de peligro”, de otras hormigas. “Parece haber un centro sensorial en el cerebro de las hormigas al que llegan todas las feromonas de alarma que inducen al pánico”.
Daniel Kronauer, autor correspondiente del Laboratorio de Evolución Social y Comportamiento de la Universidad Rockefeller de EE.UU. Esta sección de su cerebro puede ser más avanzada que la de otros insectos, como las abejas melíferas, que, según trabajos anteriores, dependen de muchas partes distintas de su cerebro para coordinarse en respuesta a una sola feromona.
Los investigadores utilizaron una proteína modificada llamada GCaMP para escanear la actividad cerebral de hormigas clonales expuestas a señales de peligro. La GCaMP funciona uniéndose a los iones de calcio, que son activados por la actividad cerebral, y el compuesto químico fluorescente resultante puede verse a través de microscopios adaptados de alta resolución. Al realizar los escaneos, los investigadores observaron que sólo una pequeña sección del cerebro de las hormigas se iluminaba en respuesta a las señales de peligro, pero aun así, los insectos mostraban comportamientos inmediatos y complejos en respuesta.
Estos comportamientos se denominaron “respuestas de pánico” porque implicaban acciones como huir, evacuar el nido y transportar a sus crías desde el nido a un lugar más seguro. Una vez que los investigadores comprendan mejor las diferencias neuronales entre castas, sexos y funciones, podrán saber cómo procesan las mismas señales los distintos cerebros de las hormigas. “Estamos estudiando la división del trabajo. ¿Por qué individuos genéticamente iguales asumen tareas diferentes en la colonia? ¿Cómo funciona esta división del trabajo?”. concluyó Daniel Kronauer, del Laboratorio de Evolución Social y Comportamiento de la Universidad Rockefeller.
Fuente: Diario Digital Metro
Continuar leyendo



Comentarios