Memoria de la urbanizaciòn de la Ciudadela La Chala
- 18 ene 2023
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URBANIZACIÓN "LA CHALA" 1971 .- Corrían los primeros años de la década del setenta y La Chala, construida por el arquitecto José Carrión, se erigía como atractiva apuesta residencial.. Levantada en los terrenos de la antigua hacienda La Chala que le pertenecieron a la familia Robles Chambers. Según escritura pública de venta celebrada en 1954, entre Francisco Robles Chambers y sus hermanos con la Municipalidad de Guayaquil, conocemos que ésta pagó 2´729.704 sucres por 400.000 metros cuadrados.2 De esta área se formaron Puerto Liza, El Cisne, Barrio Lindo y Cristo del Consuelo.
La Chala nació como un proyecto habitacional impulsado por la inmobiliaria Carrión Puertas, que vendió villas y terrenos de 300 y 150 metros Las viviendas en La Chala se levantaron entre dos ramales de estero, es decir, había un arroyo al pie de las casas, y mucho mangle, por lo, era cotidiano ver ‘cangrejitos’. Los riachuelos ofrecían camarones y peces. Los pobladores los capturaban para alimentarse. Incluso se podía pasear en botes.
Lo que no esperaban sus habitantes, era que las zonas aledañas fueran tomadas por invasores. Y ese crecimiento demográfico desordenado, refieren ellos, contaminó riachuelos con desechos y vino la inseguridad.
A mediados de la década de 1970 los sectores aledaños a la ciudadela, donde estaba el estero fueron rellenados obligatoriamente. Había mucha basura y desperdicios. Los olores eran insoportables, entonces la gente empezó a rellenar y luego el municipio terminó de hacerlo.
La inmobiliaria que impulsó el proyecto construyó un muro para separar la ciudadela de Barrio Lindo, como se conoce al popular sector que rodea a La Chala. Sin embargo, el muro fue derribado poco después porque era un obstáculo para los moradores del sector.
Los residentes de La Chala se obligaron a cerrar con bloques las peatonales para protegerse. Las inundaciones suponían molestias mayores los rellenos del estero taponaron los cauces. El problema tuvo fin en los años noventa cuando el Cabildo hizo un ducto cajón en lo que hoy es la calle Alianza, prolongación de Vacas Galindo. Y ya no se inunda.
La Federico Godín es el límite este de La Chala. Sus habitantes fundadores dicen que fue concebida con la periferia aproximada de seis cuadras Pero en el cuadrante, en 1985, ocurrió un hecho violento de connotación nacional. Un banquero que fue secuestrado por insurgentes murió en un fallido operativo policial de rescate.
Quienes viven en La Chala desde hace más de 20 años recuerdan “como ayer” uno de los sucesos que, como ellos dicen, “marcó a la ciudadela”.
La villa 104A de la calle Tercera se convirtió en el centro de atención del país durante un mes, en agosto de 1985.
El 7 de ese mes, miembros del grupo Alfaro Vive Carajo, con ayuda del M-19 de Colombia, secuestraron al banquero Nahim Isaías cuando llegaba a su casa campestre en la urbanización Las Alturas, ubicada en el kilómetro 8,5 de la vía a Daule.
Tras 26 días del plagio, Isaías falleció durante el operativo de la Policía y fuerzas de la Infantería, cuando intentaban liberarlo.
Una de sus habitantes comenta:. “La noche en que llegaron los secuestradores a la vivienda, nadie pudo dormir: las sirenas, la balacera y los carros mantuvieron en alerta a todos, hasta que la policía sacó a la mañana siguiente a quienes vivían cerca de esa casa”, El techo de su domicilio fue utilizado por francotiradores de la Policía durante el tiempo que duró el secuestro.
La ciudadela parecía una zona de guerra, “por los helicópteros y los continuos disparos”.



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